domingo, 25 de noviembre de 2012

Demanda de sandías sin semillas

Demanda de sandías sin semillas

Entre todos los tipos y variedades de sandía, en la última década ha proliferado la producción y consumo de frutos sin semillas

En el proceso de preparación de nuestros informes sobre mercados y tendencias de consumo para orientarles a ustedes, los productores y comercializadores de hortalizas, nos encontramos a menudo con hechos interesantes y en ocasiones sorprendentes.
En el caso de la sandía, uno de los cultivos objeto de nuestro estudio, los datos curiosos abundan. Por ejemplo, aunque el peso considerado normal varía entre 2 y 17 kilos, dependiendo del tipo, el Libro Guinness de los Récords reporta que la sandía más grande producida en el mundo pesó unos 120 kilos y fue cultivada por un productor de Tennessee, Estados Unidos, en 1990.
La sandía es cultivada comercialmente en muchas regiones del mundo, en unos 92 países, siendo los principales productores, China, Irán, Turquía, Brasil, Estados Unidos, Egipto, Argelia, México, Korea y España [FAO 2009].
Existen unos 1,200 tipos de sandía (Citrullus lanatus) e innumerables variedades de este cultivo cuyo fruto es 92% agua y el resto es practicamente azúcar.
La diversidad en las formas de consumo es amplia, pudiendo formar parte de botanas, ensaladas, platillos principales, postres, bebidas, encurtidos y confitados. De hecho, todas las partes del fruto son comestibles — desde la cáscara, que se consume escarchada, hasta las semillas tostadas o molidas como harina; aunque por supuesto, es la pulpa la que cuenta con mayor aceptación.
El fruto se caracteriza por su interior de color rojo rosado, con semillas negras, pero existen tambien variedades con pulpa amarilla. Con respecto a la cáscara, la gama es diversa — desde un sinfín de tonos verdes y patrones caprichosos a las de color negro sólido.
Entre todos los tipos y variedades, en la última década ha proliferado la producción y consumo de sandías sin semillas, cuyo primer intento exitoso de producción fue reportado en 1939.
Entre las preferencias de producción y consumo más singulares, destaca la diversidad y cambio en tamaños, no sólo entre los países y culturas, sino a través de los años.
Ya sea por los cambios en la unidad familiar, o en los diferentes estilos de vida, patrones de compra y poder adquisitivo, lo cierto es que la clase con mayor crecimiento en los últimos años ha sido la sandía personal o minisandía.
Está claro que los caprichos del consumidor nunca dejarán de sorprendernos, pero si analizamos el precio de venta al público de una sandía tradicional frente a una personal, encontramos que la diferencia es notable. Por ejemplo, el consumidor estadounidense paga unos 4 dólares por una sandía tradicional de 15 libras, y unos 3 dólares por una personal de 2 a 3 libras.
En otras palabras, se paga cuatro veces más (en dólares por libra) por una minisandía que por una tradicional.
Por mostrar un caso extremo, o extravagante si prefieren, algunos consumidores en Japón adquieren sandías cuadradas (cultivadas mediante un proceso especial para desarrollar esta forma) por las que llegan a pagar hasta 85 dólares. Esto es más de 5 dólares por libra, o 20 veces más de lo que pagarían por una sandía tradicional.
En vista de estos casos, me pregunto, si el consumidor paga mucho más por menos cantidad, o por una cantidad similar de producto con una forma diferente, suponiendo que no haya diferencias de sabor ni de otro rasgo de calidad ¿a qué categoría se imputa tal diferencia en precio? Podemos llamarle comodidad, espacio extra en el refrigerador, menos desperdicio, e incluso estética, pero en realidad, el consumidor está pagando por el espacio vacío en torno al fruto.
De alguna manera, los expertos comercializadores han puesto precio a la nada y la están vendiendo.

INTERÉS Y OBJETIVOS


INTERÉS Y OBJETIVOS

En la década de los sesenta se incrementó notablemente la superficie dedicada al cultivo de sandías en Almería. A medida que se fueron mejorando las condiciones de cultivo con el enarenado, túneles de forzado, invernaderos, riego por goteo, utilización de insectos polinizadores, etc., se iba, de un modo paulatino, consiguiendo precocidad en la recolección, desplazando en el litoral almeriense el inicio de la cogida de sandías desde primeros de junio hasta mediados de marzo.
El interés del agricultor en conseguir cada campaña el producto más temprano se debía a que los precios de la sandía eran mayores a medida que se aparecía antes en el mercado. Para ello había que adelantar las fechas de siembra y plantación, realizándose esta última en los meses de noviembre y diciembre, fechas que, como es obvio, son adversas para este cultivo, haciéndole envejecer de un modo prematuro por:
  1. La falta de luz.
  2. Las bajas temperaturas, sobre todo nocturnas, que provocan un gran salto térmico.
  3. La excesiva presión de las aplicaciones de productos fitosanitarios, consecuencia de las condiciones adversas ya descritas.
  4. Los excesos de humedad que se tienen en momentos determinados en los invernaderos comerciales de nuestra provincia.
Con el panorama expuesto se estaba cambiando rendimiento en la producción por precio más elevado.
Cuanto más temprano se realiza la plantación, la ocupación del suelo en tiempo es mayor y los costes económicos del cultivo también. Una plantación de sandía temprana obliga a dar una serie de tratamientos al suelo con cultivo implantado que no es necesario hacer en cultivos de temporada (con plantación en Almería desde mediados de enero a finales de febrero) o tardías (con plantación en Almería en marzo y abril), ya que las condiciones del suelo son más propicias para el desarrollo de ciertos agentes patógenos.
La "vedette", sin lugar a dudas, de las enfermedades de suelo en sandía es el Fusarium oxysporum, f. sp. niveum Snayder y Hausen. Los daños visibles en las plantas afectadas por este hongo son un marchitamiento de rastras, con vasos conductores más o menos pardo amarillentos, concluyendo con la muerte total de la planta con la consiguiente reducción en el tamaño de los frutos, que en la mayoría de las veces no alcanzan tamaño comercial y los que lo alcanzan no tienen buena calidad gustativa. El hongo ataca a plantas de cualquier edad después de la geminación y en suelos fuertemente infestados hay mucha mortalidad de plantas pequeñas.
Los métodos de lucha que se empezaron a utilizar, como la desinfección de semilla, desinfección de suelo, rotación de cultivos, etc. no daban los resultados apetecidos.
A mediados de los años setenta, al igual que ya se había hecho en otras especies hortícolas, se introdujeron en sandías comerciales genes de resistencia a Fusarium, pero tras pocos años de cultivo, dos o tres años, se comprobó que la resistencia por sí sola no era capaz de asegurar una producción normal si el suelo estaba muy contaminado.
En el año 1979 se comienza a trabajar en Valencia con sandía injertada, se testaron nueve patrones diferentes y se ensayaron diversos métodos de injerto.
Hasta el año 1985 el problema de fusariosis en los cultivos de sandía iba en aumento, a partir de esta fecha, con la aparición de híbridos comerciales japoneses de patrones de sandía y con la difusión que da el equipo de la Consejería de Agricultura de Valencia a toda su experimentación, el cultivo sufre una transformación que podría calificarse de revolucionaria, ya que de un modo progresivo se ha llegado a que en el año 1996, según comunicación personal de ASEHOR, entre el 85 y 90% de la sandía que se cultivó en el litoral almeriense fue injertada.
En la actualidad es difícil no encontrar a una empresa comercial de semillas que no ofrezca su patrón, su "calabaza" como vulgarmente se dice, contando sus bondades y características que las diferencian de la competencia. La realidad puede que sea bien distinta, la "calabaza" es un híbrido de Cucurbita maxima x Cucurbita moschata entre los que, en los ensayos realizados por el Dr. Alfredo Miguel en Valencia, rara vez han aparecido diferencias importantes de comportamiento. Todos ellos son resistentes a Fusarium oxyporum f. sp. niveum, a Verticilium y tolerantes a Pythium y Nematodos.
Si no existen tales diferencias, visto desde su influencia en el cultivo, puede ser exagerado que a veces la diferencia de precio oscile hasta en un 40% de una semilla a otra.
El cultivo de sandía, junto a pimiento, tomate, judía y melón, viene ocupando en Almería, en los últimos cinco años, las mayores superficies. Según datos de la Delegación de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía en Almería, en la campaña 93/94 se cultivaron 5.000 hectáreas con un valor de la producción de 9.900 millones de pesetas y, en la 94/95, 5.600 hectáreas con un valor de la producción de 12.574 millones de pesetas. En esta campaña, de pimiento se cultivaron 7.090 hectáreas con un valor de la producción de 35.465 millones de pesetas. De melón se plantaron 5.450 hectáreas importando su producción 15.798 millones de pesetas. Estos datos son lo suficientemente ilustrativos para conocer la importancia del cultivo de sandía en nuestra provincia.
A partir de esa superficie se puede estimar que el consumo de planta injertada por año en Almería es de 12,5 millones de plantas.
Con los datos expuestos anteriormente se ha realizado el ensayo con los cuatro patrones más vendidos: RS-841, TZ-148, Shintoza y Brava.
Debido al constante incremento que se está produciendo en la demanda de sandías triploides (sin semillas), desde que en el año 1990 se cultivasen las primeras sandías comerciales de este tipo, por las ventajas comerciales que ofrecen con respecto a las sandías tradicionales, como facilitar el consumo y otras causas que posteriormente se indicarán, se eligen para realizar la experiencia las variedades comerciales, de sandías triploides, Reina de Corazones y Boston, realizándose a la vez una experiencia separada con el cultivar Tigre.
La sandías apirenas se diferencian fundamentalmente de las tradicionales en que apenas tienen "pepitas", las pocas que poseen no están lignificadas, facilitando el consumo incluso por los más pequeños del hogar. Es un producto muy apreciado por un nuevo segmento de mercado consumidor muy exigente. Los valores añadidos de las sandías triploides se traducen en su precio en el mercado considerablemente más alto que las diploides o tradicionales, siendo un cultivo más rentable para el agricultor.
De los datos de que se disponen, el 90% de la comercialización de sandías sin semillas se destina a la exportación, siendo los principales mercados de destino Francia y Alemania, seguidas de los Países Nórdicos y Reino Unido, aunque actualmente se distribuye en la práctica totalidad de la Unión Europea.
Según los datos de la revista Club Petoseed, nº 1 marzo-1996, en los años 1993 a 1995 el incremento en la comercialización de la sandía sin semilla, producida en Almería, fue como sigue:

1993 ______ 18.000 t
1994 ______ 40.000 t
1995 ______ 80.000 t

Las exportaciones totales de sandía, producida en Almería, se presentan en el gráfico nº 1. Donde también aparecen los cinco primeros destinos de las sandías exportadas.

Gráfico nº 1: Sandías: 5 primeros destinos de la sandía exportada y total de exportación en miles de t.


Los datos que facilita la revista Hortofruticultura, en su nº 73 de abril de 1996, son parecidos aunque no coincidentes a los que ofrece Club Petoseed. Éstos son los siguientes: 

EVOLUCIÓN DE LAS CAMPAÑAS DE SANDÍA SIN SEMILLA


Año
t (totales)
1990
1991
1992
1993.
1994
1995
.....1.800
.....5.000
.....5.000
...15.000
...35.000
...70.000



ZONAS PRODUCTORAS DE SANDÍAS SIN SEMILLAS:
Año Zonas
1990..........1991..........
1992..........
1993..........
1994..........
1995..........
ValenciaValencia+Alicante
Valencia+Alicante+Murcia+Almería
Valencia+Alicante+Murcia+Almería+Sevilla
Valencia+Alicante.+Murcia+Almería+Sevilla+Huelva+Málaga
Vcia.+Alic.+Murc.+Alm.+Sev.+Huel+Málaga+Extrem.+Navarra



PAÍSES DE DESTINO DE LAS EXPORTACIONES DE SANDÍA TRIPLOIDE
Año Países
1990..........1991..........
1992..........
1993..........
1994..........
1995..........
FranciaFrancia+Alemania
Francia+Alemania+Suecia
Francia+Alemania+Suecia+Noruega+Suiza
Francia+Alemania+Suecia+Noruega+Suiza+Italia
Toda Europa



Las tres variedades elegidas: Reina de Corazones, Boston y Tigre son tipo Crímson en cuanto al color de la piel (verde clara con veteado oscuro). Esta característica, que en concreto a la variedad Crimson Sweet la hacía no apetecida en la mayoría de mercados europeos, está siendo el carácter diferenciador para el consumidor entre sandía con semilla y sin semilla, aunque también existen cultivos triploides de piel negra, si bien su cultivo es minoritario en la actualidad.

La sandía triploide tiene el polen estéril, por lo que se hace necesario intercalar plantas diploides que actuarán como polinizadoras, no existiendo problemas para la distinción del fruto ya que cuando la sandía triploide es "tipo Crimson" la polinizadora será "tipo Sugar" y viceversa.

De modo esquemático podríamos enunciar el interés del presente trabajo como sigue:
  
1. El cultivo de la sandía aporta a la economía agraria provincial unos 10.000 millones de pesetas al año, que hacen del mismo uno de los más importantes de la provincia.

2. Por todo lo expuesto hasta aquí se comprueba que el cultivo de sandía triploide injertada se puede considerar algo novedoso y distinto al cultivo tradicional de sandía que hace tan sólo diez años era el predominante.

3. Los semilleros de Almería producen no sólo la sandía injertada para la provincia sino que también producen para otras provincias, pudiéndose estimar que la venta de la planta injertada por los mismos supone unos 1.250 millones de pesetas.

4. Los altos precios de las semillas triploides y los problemas comerciales que se suscitan con acuerdos con los productores de semillas, hacen que el sector esté buscando alternativas a la variedad más vendida.

5.- La "cultura" de las dos plantas, "dos maderas" como se dice en fruticultura, no está extendida entre los horticultores. Realmente cuando esto sucede se cultivan dos plantas en una, una tiene contacto con el suelo y la otra con el ambiente pero hay unas afinidades morfológicas y fisiológicas que hacen posible tal cultivo.

6.- Como consecuencia de lo anterior, hay en la actualidad una serie de observaciones por parte del consumidor, a veces subjetivas pero, actualmente no medidas, que se puede hacer preciso tipificar, tales como dureza de pulpa, espesor de corteza, grado de "dulzor", etc.

7.- Existe muy poca información de la influencia de las distintas variedades de patrones sobre la calidad del fruto de sandía y sus rendimientos de producción.

En consecuencia, los objetivos que se persiguen con la ejecución de la presente experimentación son los siguientes:

1.-Comprobar el efecto de los patrones de sandías más vendidos sobre diversos parámetros de la producción de sandía triploide, "tipo Crimson", eligiendo las variedades que más se cultivan.

2.-Evaluar los siguientes parámetros, a petición de las empresas financiadoras del proyecto, debido a que son los que realmente influyen en el productor para tomar la decisión de cultivar una u otra variedad:
              a- Producción total.
              b- Producción precoz.
              c- Número de frutos por planta.
              d- Peso medio de los frutos.
              f- Dureza de la pulpa.
              g- Espesor de la corteza.
              h- "Dulzor", (contenido en sólidos solubles, º Brix).


Los cuatro últimos puntos son exigencias del mercado, parámetros de calidad al consumo.

A petición de uno de los financiadores, a partir del segundo corte se realiza la evaluación del parámetro "cicatriz pistilar".













































beneficios de las semillas de sandía

 

¿Cuáles son los beneficios de las semillas de sandía?


Un mito que se les dice a menudo a los niños es que si se comen una semilla de sandía (o de cualquier otra fruta), esa semilla se convertirá en una sandía dentro de su estómago. La mayoría de las personas de las sociedades occidentales solamente consumen la pulpa de la sandía, pero en realidad es posible consumir dicha fruta por completo, incluyendo la pulpa, las semillas y la cáscara. Además, las semillas tienen propiedades nutritivas.

Ingesta de semillas de sandía

¿Cuáles son los beneficios de las semillas de sandía?En la cultura occidental la sandía es una fruta con una gran aceptación. Al igual que con la mayoría de las frutas, sus semillas casi siempre se desechan y no se comen, pero sí pueden ingerirse, y en otras partes del mundo dicha práctica es más común. En los países asiáticos y del medio oriente las semillas de sandía se recolectan y se asan para comerse como un aperitivo. En Nigeria se utilizan en ciertas sopas. Las semillas de sandía tienen su propia composición nutricional, incluyendo proteínas, grasas, hierro y otros nutrientes, además de ser una fuente de calorías.

Calorías

En 1 taza (108 g) de semillas de sandía hay aproximadamente 602 calorías. En comparación con 1 taza de arroz integral cocido, que contiene solamente 216 calorías, las semillas de sandía tienen un número relativamente alto de calorías por gramo o por taza.

Grasa

De las 602 calorías de 1 taza de semillas de sandía, 428 provienen de la grasa, mientras que en el mismo volumen de arroz solamente 15 de las 216 calorías se obtienen a partir de ácidos grasos. Las semillas de sandía están compuestas por alrededor de 50 por ciento de aceite, lo que explica su relativamente alto contenido graso. Hay 51 g de grasa por cada 108 g de semillas de sandía, o 79 por ciento de la cantidad diaria recomendada. De esos 51 g de grasa, 11 son grasas saturadas y no contienen ácidos grasos trans.

Proteína

Las semillas de sandía están compuestas por alrededor de un 35 por ciento de proteína y son una buena fuente de dicha sustancia por cada gramo. En 1 taza de semillas de sandía hay 31 g de proteína y su calidad es razonablemente alta. De los nueve aminoácidos esenciales, las proteínas contenidas en las semillas de sandía ocupan un lugar destacado de entre todas menos una, la lisina.

Otros nutrientes

Las semillas de sandía son una buena fuente de diversas vitaminas y minerales. Cada taza contiene una cantidad significativa de las siguientes vitaminas: Tiamina (14 por ciento del valor diario recomendado), riboflavina (9 por ciento), niacina (19 por ciento) y ácido fólico (16 por ciento). En cuanto a los minerales, las semillas de sandía proporcionan calcio (6 por ciento), hierro (44 por ciento), magnesio (139 por ciento), fósforo (82 por ciento), potasio (20 por ciento), zinc (74 por ciento), cobre (37 por ciento) y manganeso (87 por ciento).

Cómo masticar las semillas

Debido a su tamaño y su duro revestimiento exterior, si las semillas de sandía no se mastican o se rompen antes de ingerirse pueden pasar a través del tracto digestivo de una persona sin ser procesadas. Si esto sucede, las semillas y sus nutrientes no serán absorbidos por el cuerpo. Debes masticar las semillas de sandía antes de ingerirlas si deseas obtener su contenido nutricional.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Perú exportará sandía sin pepas a EE.UU. Primer contenedor partirá de Lambayeque a Florida

Perú exportará sandía sin pepas a EE.UU. Primer contenedor partirá de Lambayeque a Florida

Un contenedor de veinte toneladas de sandía sin pepas se despachará, por primera vez, de Perú a Estados Unidos, el lunes 11 de diciembre, como resultado de la exitosa adaptación de este fruto en suelos de Chongoyape, dentro de la región Lambayeque. Este logro es consecuencia del esmerado trabajo, en conjunto, de ingenieros Agrónomos del Fundo El Almendral y del vivero Agronegocios Génesis S.A.C.

DePeru.com 12 Dic 2006 Florida será el destino de las sandías triploides (sin pepas o semillas) que fueron germinadas en el vivero que Agronegocios Génesis tiene en Motupe, y trasplantadas, luego, al fundo El Almendral, en Chongoyape. "El exterior requiere algunas características de sandía; principalmente, que no tengan pepas y que no sean muy grandes, que tengan un peso promedio de 3 a 5 kilos y que tengan un buen porcentaje de grados 'brix', o sea, un buen grado de dulzor", aseguró el gerente del vivero de Motupe, Ingeniero Eduardo del Solar Segura.

Las sandías sin pepas tienen, en promedio, entre 14 y 15 grados 'brix'; las tradicionales, que se consumen en el mercado peruano, tienen de 10 a 12. La ventaja competitiva que tienen las sandías triploides es que, además de no tener pepas, son más dulces, tienen buena consistencia y su cáscara es de buen grosor, para resistir el transporte y su peso. En esta oportunidad, a modo de prueba, sólo se va a exportar un contenedor, a Estados Unidos, de veinte toneladas netas de fruta.

El cultivo de sandías sin pepas es, básicamente, similar a la de sandías con pepas (diploides), pero con diferencias importantes: la germinación-emergencia de la sandía sin pepas es más difícil y, por lo general, tiene mayor éxito cuando se usan transplantes, en vez de siembra directa. Para producir sandías sin pepas, es necesario fecundarlas con polen de otras variedades; por ello, el treinta por ciento de las sandías en campo deben ser polinizantes, es decir, variedades con semillas.

En Chongoyape se han sembrado cuatro hectáreas, donde se han comparado veinte tipos de sandía, buscando cual es la que mejor se adapta a la zona y a sus condiciones climáticas. En suma, se ha obtenido buenos resultados: un promedio de 70 a 80 toneladas por hectárea, esto es, 300 toneladas de sandía en cuatro hectáreas, teniendo en cuenta que, a nivel nacional, la producción promedio de sandías tradicionales es de 40 a 45 toneladas por hectárea.

Se debe saber que una tonelada de sandía sin pepas, en el mercado externo, está valorizada cerca de tres a cuatro mil dólares. "Luego de cosechar las sandías, se mete 4 a 6 unidades por caja; en un contenedor van 1200 cajas. Eso se va a Paita y se embarca, y estará llegando a su destino (Florida) en tres semanas", detalló el apoderado del fundo El Almendral, ingeniero Arturo Pastor Araujo, quien afirmó que se ha comercializado treinta toneladas en Lima, a través de mercados mayoristas y supermercados, con un costo de seis a siete nuevos soles, por sandía.

A diferencia de otros países, en Perú, la sandía triploide se puede cosechar en cualquier temporada del año, y con un corto período de cultivo; la sandía sin pepas se cosechó a los 70 días después de haber hecho el transplante de las plántulas del vivero. Las alternativas agrícolas nacionales se ven mejoradas con este tipo de producción, porque los mercados del exterior, si bien, son exigentes en calidad, también tienen gran potencial de demanda, para lograr buenos dividendos y ofrecer retornos interesantes al agricultor.

Sandías sin pepitas – Cómo se reproducen

Sandías sin pepitas – Cómo se reproducen

Seguro que más de uno se ha preguntado alguna vez cómo puede ser que una planta que produce frutos sin semillas se reproduzca.
Yo me lo he preguntado en más de una ocasión, pero hasta hoy, día en que al ir a comprar una sandía he visto con asombro y preocupación que todas las variedades que estaban a la venta eran sin pepitas, no lo había investigado. Hasta el momento me había limitado a evitar el comprar sandías sin pepitas por considerarlas sospechosas de estar sometidas a algún proceso no natural, por no arriesgar mi salud ni la de mi familia, y por no fomentar la producción de alimentos no naturales.
Al parecer, las sandías normales son diploides (tienen 2 juegos de cromosomas), mientras que las sandías sin pepitas son triploides (tienen 3 juegos de cromosomas). Para conseguir sandías triploides, el procedimiento es sembrar plantas de sandía tetraploides (con 4 juegos de cromosomas), y polinizarlas con plantas de sandía diploides, ya que las flores masculinas de las sandías tetraploides no sirven para polinizar las flores femeninas. Para conseguir sandías tetraploides, se le administra a las sandías diploides una droga obtenida de cólquico, planta liliácea muy tóxica. Creo que también se reproducen las sandías tetraploides injertando brotes en plantas normales. Supongo que en este último caso dejarán en la planta alguna rama normal para que produzca las flores macho necesarias para la polinización, y para no tener que andar intercalando diferentes tipos de plantas.
También se somete a las flores hembras de las sandías a tratamientos químicos, para conseguir que den fruto sin estar apenas polinizadas (normalmente las flores no producen fruto si no se polinizan un mínimo de semillas).
Resumiendo, hoy en día cada vez se está produciendo más cantidad de variedades sin semillas, y por tanto se están dejando de producir, y seguramente perdiendo para siempre, variedades con semilla. Mientras que las variedades con semilla nos permiten ser autosuficientes al utilizar las semillas obtenidas un año para sembrar el siguiente (y nos salen casi gratis), las variedades sin semillas nos hacen ser dependientes de empresas que se dedican a la producción y comercialización de semillas, y además tienen un proceso que las hacen más caras. Con respecto a si son más o menos saludables, pues no sabría decirlo, pero no me da ninguna confianza eso de las variaciones genéticas, ni los procesos a base de productos tóxicos que se realizan (¿contaminación innecesaria del medio ambiente? ¿efecto sobre las personas?).
Personalmente nunca he tenido problemas en tragarme o escupir las semillas de las sandías, y espero poder seguir haciéndolo en el futuro (aunque me parece que a este paso, para conseguirlo tendré que cultivar mis propias sandías).

sandias cuadradas

Todo sobre la sandía cuadrada

Hoy les voy a hablar de algo que acabo de descubrir y que me pareció curioso, se trata de la Sandía cuadrada, al principio no creí que realmente existiera una sandía así o que tal vez alguna se haya hecho así de manera aislada, pero resulta que se cultivan así.
 
Las sandías cuadradas son invento de un agricultor japonés de la isla de Shikoku, que al iniciar el crecimiento de la sandía colocaba una envase de vidrio cuadrado para que la sandía tomara la forma, y ahora es todo un éxito con miles de personas que dependen de su producción.

Cómo producir sandías cuadradas

El método para poder hacer que las sandías se hagan cuadradas es tan simple que a cualquiera se le hubiera ocurrido, según WikiHow los pasos a seguir son los siguientes:
  1. Elije una caja del tamaño que deseas que tenga tu sandía ya madura, ya que la sandía tomará la forma de la caja.
  2. En la planta de sandía elige una sandía que acabe de comenzar a formarse, tómala con mucho cuidado y colócala dentro de la caja.
  3. Riega con agua tu planta de melón de manera normal, si usas una caja de cartón para la sandía segúrate de no dañarla con el agua.
  4. Cosecha tu sandía cuadrada, cuando la sandía esté madura y haya tomado la forma de la caja.
Ahora ya podrás sorprender a tus amigos con tu sandía cuadrada, además puedes no solamente crear sandías cuadradas, pues puedes hacer que toma le forma que tu desees, como por ejemplo un triángulo o formas irregulares, tan solo usa una caja de la forma y puedes rellenarla con tierra para que tome otras formas.
Ventajas de las sandías cuadradas
Una de las principales ventajas que ofrece la sandía cuadrada es que vas a poder transportar más sandías en un contenedor puesto que debido a su fora cuadrada se aprovecha mejor el espacio.
Otra ventajas para los productores es que estas sandías son muy caras, en lugares como Japón llegan a costar hasta $70 dólares cada sandía cuadrada.
Y al parecer no solamente existen las sandías cuadradas, también hay melones, calabazas y otras frutas según este artículo de BBC.


sandias amarillas

Sandías amarillas de Salamanca para combatir la impotencia sexual

  • La comarca de El Campo de Argañán es uno de los reductos de esta fruta
  • El color de la pulpa es debido a los carotenoides, pigmentos vegetales naturales
EFE
SALAMANCA.- La comarca salmantina de El Campo de Argañán, que hace frontera con Portugal, es uno de los reductos españoles donde aún nacen de forma natural las sandías de color amarillo, debido a la pigmentación de la pulpa.
El municipio donde más se da esta variedad de sandía amarilla es en La Alameda de Gardón, una localidad de apenas un centenar de habitantes, donde la mayoría de sus vecinos tiene un melonar en los que en esta época del año se recolecta la mencionada variedad en grandes cantidades, aunque para consumo propio.
Basilio Patino, vecino de La Alameda de Gardón, dispone de un huerto en el que tiene un melonar y donde nacen todos los años este tipo de sandías amarillas, ya que "es lo que aquí se da, aunque se siembren sandías con la simiente de variedad roja, nacen amarillas y no sabemos por qué razón, siempre ha sido así".
Este tipo de sandía amarilla, que también se puede recolectar en municipios de esta zona de El Campo de Argañán como Villar de Argañán o en localidades fronterizas de Portugal como San Pedro de Río Seco, es mucho más dulce que la sandía con la pulpa roja, las pipas son aplastadas y más grandes y "lo curioso es que hasta que no se abre no se puede saber si es amarilla o roja, ya que por fuera el aspecto es el mismo que el de las comunes", explica Patino.
Otro vecino de La Alameda de Gardón, Sebastián García, que también recolecta este tipo de sandías, matiza que "lo de la pulpa amarilla debe ser por la pigmentación que coge del suelo ya que si se mantiene la simiente de una sandía en años sucesivos, la pulpa es cada vez más pálida y, al cabo de 3 ó 4 años, acaba siendo blanca".
En realidad, ninguno de los vecinos sabe a ciencia cierta por qué la pulpa de las sandías es amarilla ya que "también pudiera ser por el proceso de polinización", matiza Basilio Patino.
Otros aseguran que lo del color amarillo se debe a que es un híbrido entre la calabaza y la sandía.
José Frías, que también dispone de un melonar en esta localidad, asegura que "yo siempre las he conocido de este color, aunque reconozco que la gente se sorprende al verlas por primera vez".
Científicamente, la pulpa de estas sandías es amarilla debido a los pigmentos vegetales naturales denominados carotenoides, que son los que le dan este color, en detrimento del rojo.
Este pigmento es beneficioso para evitar la degeneración de la mácula de los ojos y también mejora el funcionamiento del sistema inmunitario.
Un estudio de la Universidad de Texas, hecho público el pasado mes de julio, ha concluido que la citrulina (un aminoácido vasodilatador) de las sandías es un 60% mayor en las que tienen la pulpa amarilla, motivo por el que, al disponer de una mayor concentración de este tipo de aminoácidos, son aún más beneficiosas para combatir la hipertensión, la diabetes o la impotencia sexual.